Con el paso de los años, nos hemos dado cuenta que mucha de la información que llega al paciente con linfedema (tanto de miembro superior como de miembro inferior) es difusa y, en algunos casos, incluso errónea. Hemos escuchado cosas como que no podían mover el brazo, no podían coger peso, no podían planchar o limpiar las ventanas, o incluso que no es linfedema si no hay más de 2 cms de diferencia con el otro brazo. Y, sin embargo, lo que hemos aprendido es que la mejor forma de tratar un Linfedema es por personas con mucha experiencia y, como la mayoría de las cosas, en las fases más precoces. Y lo más importante es buscar soluciones para las personas que pasan por este proceso.

Por ello, desde Ejercicio y Cáncer quisimos cuidar mucho a nuestras pacientes, las que tienen linfedema y las que tienen riesgo, con un taller teórico práctico de la mano de uno de los centros con más experiencia en el tratamiento de linfedema en Madrid, uno de nuestros centros colaboradores, Centro Vodder, dirigido por Paloma Domingo e Irene Del Olmo.
En este taller se explicó qué es el linfedema y cuales son sus causas, sus factores de riesgo y sus factores preventivos o las causas de alarma para empezar a tratarlo. Entre los puntos más importantes, quedó claro que una atención temprana por parte de profesionales especialistas, en el momento en el que se comienza a sentir pesadez o que el brazo se inflama y se desinflama, es esencial. De hecho, son los primeros síntomas, y empezar a tratarlo ahí asegura un mejor pronóstico.
También comentaron aspectos tan timportantes como que el tratamiento del linfedema es múltiple, incluyendo la movilización de las articulaciones, el tratamiento de las cicatrices y la fibrosis antes incluso de realizar drenaje linfático. Otro de los puntos más importantes para este tratamiento es incluir ejercicio (posturales y de aumento del tono progresivo, no todo vale) y por supuesto, el vendaje compresivo, que también está adaptado a la persona y a la evolución del propio linfedema.
Y por último, ser consciente de que las pautas de tratamiento y de trabajo, así como de mantenimiento del linfedema son INVIDIVUALES, quiere decir que, lo que le va bien a una paciente puede que no le vaya bien a otro, y para ello tener especialistas que nos ayuden, que nos acompañe y asesore, y que, en ocasiones, complementen el tratamiento estándar, puede ser un aspecto que mejore de manera significativa los resultados de nuestro linfedema.
Para complementar este taller, os dejamos algunos ejercicios que son esenciales para mejorar la postura y fortalecer los músculos que tonifican los brazos y que pueden ayudar al retorno linfático. Son ejercicios que pueden realizarse en las fases iniciales del tratamiento, para apoyar el trabajo de los profesionales fisioterapeutas, con pesos bajos.
Por último, te dejamos aquí algunas recomendaciones:
- Inícialos como movimientos sin peso y ve aumentando la carga cada 3-4 semanas, primero con pesos de 500gr y después un kg.
- Realízalos dos veces en semana, con pocas repeticiones (mantener unos 30-40 segundos). Esto nos ayudará a estimular de manera progresiva el retorno linfático.
- Puedes realizarlos delante de un espejo para comprobar las posturas.
- Sigue las recomendaciones de tu fisioterapeuta con los aspectos relativos a la manga compresiva y cuándo incluirlos en tu rutina de recuperación.
- Pregunta a un profesional si tienes alguna duda sobre las posturas de los ejercicios.
Solo nos queda dar las gracias al Centro Vodder, Paloma e Irene por vuestra generosidad en este taller. Seguimos en movimiento para mejorar la calidad de vida de las personas que están dentro de nuestros programas.
Si tienes cualquier pregunta, no dudes en hacérnosla llegar.